Casa en el Parque Natural del Montseny
182
GP/noche
- Identidad y domicilio verificados
- Número de teléfono verificado
- Correo electrónico verificado
Casa
Residencia principal
Capacidad 4
3 Habitaciones
2 Cuartos de baño
190 m²
2 camas simples
1 gran cama doble
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Saber másDescripción
Raquel ha descrito su casa en español, inglés, francés.
Lo que te va a encantar en esta casa
Nuestra casa es un luminoso y acogedor hogar en un pueblecito que es la entrada del bellísimo Parque Natural del Montseny. Recientemente le hicimos una reforma integral, por lo que todo está muy nuevo y en perfectas condiciones. Disponemos de una estupenda terraza de 90m2, que está rodeada de seto para disponer de intimidad, y que procuramos mantener llena de flores que le dan vida y color. En ella encontraréis una mesa de jardín bajo una gran pérgola, para poder disfrutar de comidas y cenas al aire libre. Tenemos también una estupenda barbacoa de gas, que podéis usar si os animáis a visitar alguna de las carnicerías de la zona, en las que podréis comprar costillas, chuletas y salchichas. Nuestra comarca es ampliamente conocida por su carne de gran calidad, especialmente la de cordero y cerdo. ¡Las verduritas a la brasa también quedan deliciosas! Aquí complementamos el festín con la tradicional salsa de aceite y ajo (“all-i-oli”), el famoso “pan con tomate” catalán tostado, y una buena ensalada multicolor regada con aceite de oliva. ¡Buen provecho!
Al entrar en la casa, encontraréis el zapatero para dejar los zapatos y los colgadores para que podáis dejar cómodamente vuestras chaquetas. Uno de ellos está puesto a la altura de los niños. El salón comedor es muy amplio y tiene un gran ventanal que lo hace ser muy luminoso. Hay también una bonita chimenea y un gran televisor colgado en la pared. La mesa se puede agrandar hasta dar cabida a 10 comensales. Veréis que el sofá es enorme. Nos encanta espachurrarnos en él todos juntos para ver películas en familia después de comer. Si se extiende en toda su capacidad, puede servir perfectamente para que dos personas duerman en él con comodidad. En esta estancia, los peques encontrarán también el material para pintar y crear: rotuladores, lápices de colores, ceras, tijeras, folios y cartulinas varias… ¡y qué fluya la creatividad! También hay múltiples juegos de mesa para distintos rangos de edad.
La cocina, que también tiene una gran ventana que da a la terraza, está equipada con todas las comodidades modernas: lavaplatos, fogones de vitroceramica, horno, microondas… El papá de la casa, Jordi, es muy cocinitas, así que en los cajones hay buenos cuchillos y todo tipo de utensilios para preparar deliciosos platos. Nuestro rincón especial está dedicado a los tés, de los que somos muy amantes. En las latas de colores encontraréis tés e infusiones de todo tipo, ideales para desayunar, merendar… o simplemente relajarse un rato con sus sutiles aromas. Sin embargo, qué no cunda el pánico: también tenemos café y cafetera para los más cafeteros.
Nuestra cocina tiene una divertida peculiaridad: ¡hay un pequeño aseo anexo! Separado por una puerta, encontraréis el aseo. Ahí tenemos la lavadora y la secadora, y guardamos también la plancha y los productos de limpieza. Hay una pica pequeñita, ideal para lavarse las manos antes de comer, y un wáter que solemos recomendar para aguas menores.
Y, ahora, ¡subamos al primer piso! En la planta superior hay un baño grande, un despacho y dos dormitorios. El dormitorio de los niños tiene un gran ventanal y un balcón. En él duermen nuestros hijos Uriel y Ária en sendas literas. Las camas tienen un tamaño individual estándar, por lo que servirían también para personas adultas. En esta habitación, los juguetes y los cuentos son los indiscutibles protagonistas. Encontraréis un armario repleto de disfraces, un rincón de instrumentos, ladrillos de lego de todas las formas y tamaños, coches, muñecas, peluches… todos aguardando a ponerse en manos de una imaginación bien dispuesta que les de vida.
El dormitorio de matrimonio es pequeñito, pero no por ello menos acogedor. Una gran cama ocupa casi toda la estancia. Y, si nos asomamos a la ventana que la preside, veremos el precioso prado que hay frente a la casa. ¿Un secreto? Me gusta decorar el lecho con una mantita amarilla porque el sol da de lleno ahí por las mañanas: ¡le aporta un toque mágico! Pero no os preocupéis, que hay persianas en todas las ventanas y ventanales de la casa para poder regular la entrada de luz a voluntad.
La tercera habitación de la casa es un despacho. Ahí es donde trabajamos con los ordenadores y guardamos documentos y los pocos libros que han sobrevivido a las múltiples mudanzas. La mamá de la casa, Raquel, es una voraz lectora, pero desde que adoptó el e-book toda la tinta que devora ha ido volviéndose electrónica.
Y, por último, el baño. Lo reformamos hace poco, y dispone de una gran bañera en la que poder relajarse. Colgada junto a ella tenemos la típica red cargada juguetes para que los niños pasen también un buen rato en remojo. Hay una estufa eléctrica para aportar un extra de calorcito si se necesita, y tenemos a disposición también un secador y una plancha para el pelo. ¡Ah! Y ojalá no fuera a ser necesario, pero por si acaso hay también un armario-farmacia en el que se pueden encontrar todo tipo de elementos de primeros auxilios: analgésicos, antiinflamatorios, gasas y vendas, iodo, tiritas, pomadas para golpes y/o para picaduras…
Y esta es nuestra casa. ¡Esperamos que pueda convertirse en un buen campo base para vuestro viaje!
Al entrar en la casa, encontraréis el zapatero para dejar los zapatos y los colgadores para que podáis dejar cómodamente vuestras chaquetas. Uno de ellos está puesto a la altura de los niños. El salón comedor es muy amplio y tiene un gran ventanal que lo hace ser muy luminoso. Hay también una bonita chimenea y un gran televisor colgado en la pared. La mesa se puede agrandar hasta dar cabida a 10 comensales. Veréis que el sofá es enorme. Nos encanta espachurrarnos en él todos juntos para ver películas en familia después de comer. Si se extiende en toda su capacidad, puede servir perfectamente para que dos personas duerman en él con comodidad. En esta estancia, los peques encontrarán también el material para pintar y crear: rotuladores, lápices de colores, ceras, tijeras, folios y cartulinas varias… ¡y qué fluya la creatividad! También hay múltiples juegos de mesa para distintos rangos de edad.
La cocina, que también tiene una gran ventana que da a la terraza, está equipada con todas las comodidades modernas: lavaplatos, fogones de vitroceramica, horno, microondas… El papá de la casa, Jordi, es muy cocinitas, así que en los cajones hay buenos cuchillos y todo tipo de utensilios para preparar deliciosos platos. Nuestro rincón especial está dedicado a los tés, de los que somos muy amantes. En las latas de colores encontraréis tés e infusiones de todo tipo, ideales para desayunar, merendar… o simplemente relajarse un rato con sus sutiles aromas. Sin embargo, qué no cunda el pánico: también tenemos café y cafetera para los más cafeteros.
Nuestra cocina tiene una divertida peculiaridad: ¡hay un pequeño aseo anexo! Separado por una puerta, encontraréis el aseo. Ahí tenemos la lavadora y la secadora, y guardamos también la plancha y los productos de limpieza. Hay una pica pequeñita, ideal para lavarse las manos antes de comer, y un wáter que solemos recomendar para aguas menores.
Y, ahora, ¡subamos al primer piso! En la planta superior hay un baño grande, un despacho y dos dormitorios. El dormitorio de los niños tiene un gran ventanal y un balcón. En él duermen nuestros hijos Uriel y Ária en sendas literas. Las camas tienen un tamaño individual estándar, por lo que servirían también para personas adultas. En esta habitación, los juguetes y los cuentos son los indiscutibles protagonistas. Encontraréis un armario repleto de disfraces, un rincón de instrumentos, ladrillos de lego de todas las formas y tamaños, coches, muñecas, peluches… todos aguardando a ponerse en manos de una imaginación bien dispuesta que les de vida.
El dormitorio de matrimonio es pequeñito, pero no por ello menos acogedor. Una gran cama ocupa casi toda la estancia. Y, si nos asomamos a la ventana que la preside, veremos el precioso prado que hay frente a la casa. ¿Un secreto? Me gusta decorar el lecho con una mantita amarilla porque el sol da de lleno ahí por las mañanas: ¡le aporta un toque mágico! Pero no os preocupéis, que hay persianas en todas las ventanas y ventanales de la casa para poder regular la entrada de luz a voluntad.
La tercera habitación de la casa es un despacho. Ahí es donde trabajamos con los ordenadores y guardamos documentos y los pocos libros que han sobrevivido a las múltiples mudanzas. La mamá de la casa, Raquel, es una voraz lectora, pero desde que adoptó el e-book toda la tinta que devora ha ido volviéndose electrónica.
Y, por último, el baño. Lo reformamos hace poco, y dispone de una gran bañera en la que poder relajarse. Colgada junto a ella tenemos la típica red cargada juguetes para que los niños pasen también un buen rato en remojo. Hay una estufa eléctrica para aportar un extra de calorcito si se necesita, y tenemos a disposición también un secador y una plancha para el pelo. ¡Ah! Y ojalá no fuera a ser necesario, pero por si acaso hay también un armario-farmacia en el que se pueden encontrar todo tipo de elementos de primeros auxilios: analgésicos, antiinflamatorios, gasas y vendas, iodo, tiritas, pomadas para golpes y/o para picaduras…
Y esta es nuestra casa. ¡Esperamos que pueda convertirse en un buen campo base para vuestro viaje!
Lo que te va a encantar del barrio
Seva es un pueblecito de unos 2000 habitantes que es la entrada del bellísimo Parque Natural del Montseny. Es un lugar ideal para relajarse en contacto con la naturaleza, desconectar de las preocupaciones cotidianas y disfrutar de maravillosos paseos por el bosque. Nuestra casa está a la entrada del pueblo, lo que significa que estamos muy tranquilos pero que en tan solo cinco minutitos a pie podemos llegar tanto a la panadería como al parque. Los fines de semana solemos enviar a nuestro hijo de seis años a por el pan con la bicicleta. Él se siente súper orgulloso de tal responsabilidad, y nosotros estamos la mar de tranquilos sabiendo que irá y volverá sin problemas. Es un pueblecito muy tranquilo, y apenas circulan coches por su interior. Lo que solemos hacer cuando nos quedamos por Seva es salir de excursión con las bicicletas. Hay rutas para todos los gustos y niveles, pero todas ellas son preciosas. En verano vamos hasta el río Gurri, que es atravesado por un bonito puente romano llamado “Pont d’en Gatus”. O seguimos la “Ruta de los Molinos”, que es un paseo algo más largo pero bien documentado a lo largo del río. Si hace calor, el río Gurri dispone de varias gorgas en las que es muy agradable bañarse. O incluso saltar desde las rocas, si el nivel del agua lo permite. Lo que nos encanta es seguir las paredes de piedra que rodean el río: nos sentimos como una auténtica familia de exploradores. Nosotros lo llamamos “el pequeño cañón” ;)
En Seva también hay un gran embalse, que todo el mundo conoce como “lago”. Es fascinante el reflejo de las boscosas montañas sobre sus aguas inmóviles. ¡Parece un espejo mágico en vez de agua! Es un lugar fresco y agradable para ir a merendar.
Seva ofrece muchas posibilidades diferentes a cada estación: en otoño, nos gusta ir a buscar setas; en invierno, a explorar las maravillas del río helado (¡incluso se puede andar sobre sus aguas solidifcadas!); en primavera, las rutas en bicicleta se vuelven la atracción estrella de la familia: ¡todo el bosque es una explosión de verdor digna de disfrutarse! Y, en verano, ¡al agua patos! No solo nos bañamos en el río, pues en Seva hay unas estupendas piscinas municipales en medio de una gran explanada de cuidadísimo césped. Tienen su propio bar-restaurante y están anexas a un parque para los niños y a un merendero por si uno se quiere traer su propia comida. Nos encantan, porque entre que no suele haber mucha gente y que hay tres piscinas distintas, se puede nadar, jugar, y hasta tumbarse al sol tranquilamente. Es un ambiente muy familiar y relajado.
Lo cierto es que cuesta acabarse todas las rutas que se pueden hacer saliendo a pie desde casa, pues las posibilidades son casi infinitas, pero si os apetece coger el coche también tenéis sitios muy chulos muy cerca. Seva se encuentra a tan solo 15 minutos en coche de Vic, la capital de la comarca de Osona. Vic es una ciudad no muy grande de origen medieval por la que es un gustazo pasear. Tiene una espectacular catedral y montones de callejuelas por las que perderse mientras se encuentran rincones preciosos y se admiran sus particulares estilos arquitectónicos. No se puede dejar pasar la oportunidad de tomarse un helado bajo las arcadas de la mítica Plaza Mayor, de entrar en las múltiples boutiques que pueblan el centro o de explorar sus muy bien conservadas murallas. Además, Vic es una ciudad con muchos encantos, y seguro que algo dentro de su amplia oferta de actividades culturales puede coincidir con vuestras fechas de visita. ¡Vale la pena echar un vistazo!
Un poco más al Norte, a unos 40 minutos de Seva, y siguiendo con la tónica de la naturaleza, encontramos la fascinante comarca de la Garrotxa. Más excursiones, bosques y gorgas esperan a ser descubiertos en medio de sus espectaculares parajes. Su capital, Olot, también es una pequeña y bonita urbe por la que dar un paseo. Los emblemas excursionistas de esta comarca son el hayedo “d’en Jordà” y el volcán de Santa Margarita.
Si seguís dispuestos a descubrir Catalunya con el coche desde Seva, podéis acercaros hasta la Costa Brava. Tras poco más de 1 hora de rodaje, podéis encontrar esta maravillosa parte de la costa catalana, llamada así por la bravura de su paisaje en contraposición con la calma de las playas del sur del litoral catalán. Allí podréis disfrutar de idílicos paseos por los pueblecitos de costa o de un veraniego día de sol y playa. Nosotros vamos a menudo a Tossa de Mar, donde hacemos submarinismo. Queda a 1 hora y media de Seva, ¡pero merece la pena!
Al sur de Seva está la famosa ciudad de Barcelona: la capital catalana. ¿Qué decir? Si os gusta el turismo más metropolitano, esta es sin duda la joya de la corona. En coche, llegáis cómodamente por la autopista a la entrada de la ciudad en unos 45 minutos desde nuestra casa, pero si queréis disfrutar del día con tranquilidad, nosotros os recomendamos que cojáis el tren. En poco más de una hora llegaréis al corazón de Barcelona: la Plaza de Cataluña. Y desde allí podréis visitarlo todo andando o haciendo uso de autobuses y metros: ¡mucho más cómodo!
Más hacia el sur está la provincia de Tarragona, que ya requiere un poco más de rato en coche. Pero, si os animáis, hay cosas muy interesante por esa zona, y aunque está un poco más lejos no es surrealista ir y volver en un mismo día: desde la propia ciudad romana de Tarragona, con sus circos y templos romanos que pueden visitarse, hasta el famoso parque de atracciones de Port Aventura, en la localidad de Salou. Si os gustan los parques de atracciones, vale la pena levantarse pronto y dedicarle un día entero: ¡es una pasada! Tarragona es la provincia de Catalunya que esconde las comarcas más enológicas, como la de El Penedès. Si sois amantes del buen vino, hay muchas bodegas por esos lares que ofrecen visitas guiadas a sus viñedos, catas y actividades varias alrededor del mundo del vino. ¡Si os atrae la idea, no dejéis pasar la oportunidad de regalaros una buena escapada enológica!
Y hasta aquí lo que para nosotros entra dentro de las posibilidades del radio de ir y volver en un día más o menos cómodamente desde Seva. Estando como está en el corazón de Catalunya, su ubicación permite mucha movilidad para descubrir las maravillas de esta tierra.
En Seva también hay un gran embalse, que todo el mundo conoce como “lago”. Es fascinante el reflejo de las boscosas montañas sobre sus aguas inmóviles. ¡Parece un espejo mágico en vez de agua! Es un lugar fresco y agradable para ir a merendar.
Seva ofrece muchas posibilidades diferentes a cada estación: en otoño, nos gusta ir a buscar setas; en invierno, a explorar las maravillas del río helado (¡incluso se puede andar sobre sus aguas solidifcadas!); en primavera, las rutas en bicicleta se vuelven la atracción estrella de la familia: ¡todo el bosque es una explosión de verdor digna de disfrutarse! Y, en verano, ¡al agua patos! No solo nos bañamos en el río, pues en Seva hay unas estupendas piscinas municipales en medio de una gran explanada de cuidadísimo césped. Tienen su propio bar-restaurante y están anexas a un parque para los niños y a un merendero por si uno se quiere traer su propia comida. Nos encantan, porque entre que no suele haber mucha gente y que hay tres piscinas distintas, se puede nadar, jugar, y hasta tumbarse al sol tranquilamente. Es un ambiente muy familiar y relajado.
Lo cierto es que cuesta acabarse todas las rutas que se pueden hacer saliendo a pie desde casa, pues las posibilidades son casi infinitas, pero si os apetece coger el coche también tenéis sitios muy chulos muy cerca. Seva se encuentra a tan solo 15 minutos en coche de Vic, la capital de la comarca de Osona. Vic es una ciudad no muy grande de origen medieval por la que es un gustazo pasear. Tiene una espectacular catedral y montones de callejuelas por las que perderse mientras se encuentran rincones preciosos y se admiran sus particulares estilos arquitectónicos. No se puede dejar pasar la oportunidad de tomarse un helado bajo las arcadas de la mítica Plaza Mayor, de entrar en las múltiples boutiques que pueblan el centro o de explorar sus muy bien conservadas murallas. Además, Vic es una ciudad con muchos encantos, y seguro que algo dentro de su amplia oferta de actividades culturales puede coincidir con vuestras fechas de visita. ¡Vale la pena echar un vistazo!
Un poco más al Norte, a unos 40 minutos de Seva, y siguiendo con la tónica de la naturaleza, encontramos la fascinante comarca de la Garrotxa. Más excursiones, bosques y gorgas esperan a ser descubiertos en medio de sus espectaculares parajes. Su capital, Olot, también es una pequeña y bonita urbe por la que dar un paseo. Los emblemas excursionistas de esta comarca son el hayedo “d’en Jordà” y el volcán de Santa Margarita.
Si seguís dispuestos a descubrir Catalunya con el coche desde Seva, podéis acercaros hasta la Costa Brava. Tras poco más de 1 hora de rodaje, podéis encontrar esta maravillosa parte de la costa catalana, llamada así por la bravura de su paisaje en contraposición con la calma de las playas del sur del litoral catalán. Allí podréis disfrutar de idílicos paseos por los pueblecitos de costa o de un veraniego día de sol y playa. Nosotros vamos a menudo a Tossa de Mar, donde hacemos submarinismo. Queda a 1 hora y media de Seva, ¡pero merece la pena!
Al sur de Seva está la famosa ciudad de Barcelona: la capital catalana. ¿Qué decir? Si os gusta el turismo más metropolitano, esta es sin duda la joya de la corona. En coche, llegáis cómodamente por la autopista a la entrada de la ciudad en unos 45 minutos desde nuestra casa, pero si queréis disfrutar del día con tranquilidad, nosotros os recomendamos que cojáis el tren. En poco más de una hora llegaréis al corazón de Barcelona: la Plaza de Cataluña. Y desde allí podréis visitarlo todo andando o haciendo uso de autobuses y metros: ¡mucho más cómodo!
Más hacia el sur está la provincia de Tarragona, que ya requiere un poco más de rato en coche. Pero, si os animáis, hay cosas muy interesante por esa zona, y aunque está un poco más lejos no es surrealista ir y volver en un mismo día: desde la propia ciudad romana de Tarragona, con sus circos y templos romanos que pueden visitarse, hasta el famoso parque de atracciones de Port Aventura, en la localidad de Salou. Si os gustan los parques de atracciones, vale la pena levantarse pronto y dedicarle un día entero: ¡es una pasada! Tarragona es la provincia de Catalunya que esconde las comarcas más enológicas, como la de El Penedès. Si sois amantes del buen vino, hay muchas bodegas por esos lares que ofrecen visitas guiadas a sus viñedos, catas y actividades varias alrededor del mundo del vino. ¡Si os atrae la idea, no dejéis pasar la oportunidad de regalaros una buena escapada enológica!
Y hasta aquí lo que para nosotros entra dentro de las posibilidades del radio de ir y volver en un día más o menos cómodamente desde Seva. Estando como está en el corazón de Catalunya, su ubicación permite mucha movilidad para descubrir las maravillas de esta tierra.
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Ubicación
Montaña
Pueblo
Comodidades
Nuestros básicos
Nevera
Congelador
Horno
Microondas
Calefacción
Lavavajillas
Lavadora
Secadora
Bañera
TV
Televisión inteligente
Ordenador
WiFi
TV satélite/cable
Teléfono
Equipamiento único
Plaza de aparcamiento privada
Chimenea
Jardín privado
Balcón / terraza
Barbacoa
Bicicleta
Coche
Coche eléctrico
Comodidades para niños/as
Juguetes de los niños
Especial teletrabajo
Espacio de trabajo dedicado
Conexión de alta velocidad
Ecología y sostenibilidad
Clasificación selectiva de residuos
Reglas de casa
Niños bienvenidos
Plantas que regar
Mapa
Preguntas Frecuentes
¿Esta casa tiene jardín?
Sí, esta casa tiene jardín. Puedes ver más detalles sobre el jardín y otras instalaciones en esta página.
¿Este alojamiento es adecuado para teletrabajadores?
Sí, este alojamiento dispone de conexión wifi. No obstante, te recomendamos que lo consultes con el/la anfitrión/a para asegurarte de que la velocidad de la red es adecuada para tus necesidades.
¿Este alojamiento tiene aparcamiento?
Sí, este alojamiento dispone de una o varias plazas de parking.
¿Cuántas habitaciones tiene este alojamiento?
Este alojamiento tiene 3 dormitorios.
¿Cuál es la superficie de este alojamiento?
La superficie de este alojamiento es de 190m2.
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